Al respecto de la tragedia
ocurrida en el zoológico de Cincinatti el pasado 28/05, me han surgido cantidad
interminable de preguntas. Vengo aquí a madurar mi opinión porque no me queda
claro ni siquiera qué es lo que debería pensar. A diferencia de los cuidadores
del zoológico, yo no creo que fuera necesario decidir entre la vida de uno u
otro de los involucrados. La decisión se tomó y no me habría gustado estar en
el lugar de quienes la tomaron pues quiero pensar que lo hicieron lo mejor que
pudieron y con las mejores intenciones, pero van a cargar con la muerte de un
animal por el resto de sus vidas. Y no lo digo en el tenor ambientalista defensor
radical de los animales, creo que cuando uno se cuestiona el hecho de que hayan
disparado al gorila para salvar al niño no quiere decir que consideremos más
importante la vida del gorila, de hecho, me parece que quienes planteamos esa
cuestión es sólo porque reconocemos el valor de la vida de Harambe y vale la
pena preguntarse ¿por qué no salvar a Harambe? Independientemente del peligro
en que pudo o no estar el niño, sólo por cuestionar los valores
antropocéntricos, para ver si logramos reconocer la importancia de la vida de
un gorila o mejor poner en entredicho por qué los hombres nos sentimos con el
derecho de decidir acerca de la vida del resto de las especies.
El gorila occidental de tierras
bajas es una especie en peligro de extinción ya que existen menos de 170.000 en
el mundo, de los cuales 765 están en zoológicos. Cuando se habla de especies en
peligro la idea subyacente es que cada individuo cuenta, así que ¿por qué no
dormir a Harambe? El personal del zoológico, así como otros famosos protectores
de animales, sostienen que no existen fármacos anestésicos para carnívoros en
el mundo que permitan dormir a un animal en menos de cuatro minutos…habrá que
suponer que además, por alguna razón, no pudieran disparar más de un dardo para
que el efecto fuera más rápido. De cualquier forma, según el comunicado de la
dirección del zoológico, la primera acción que se tomó fue intentar distraer a
Harambe, que es lo que dicta el protocolo de emergencias, sin embargo resaltan
que ante dicho llamado sólo acudieron las hembras, mas no Harambe, quien
incluso se agitaba cada vez más en respuesta al bullicio de los observadores.
Es importante considerar que
Harambe pesaba cerca de 200 kilos, razón por la cual, pese a que no presenta
una naturaleza agresiva, estos gorilas son considerados mamíferos de clase 1,
es decir, la clase más peligrosa en el reino animal. Además la labor de Harambe
es la de proteger al grupo y hariá cualquier cosa para llevarla a cabo. A este
respecto dice la zoóloga Amanda O’Donoughe, “He visto el video de Harambe y el niño una y otra vez. La postura del
gorila y sus labios apretados es señal de agitación –señal de que estaba
estresado. Cuando un gorila se para tenso en sus nudillos, con los hombros
altos y los labios apretados, está listo para intimidar a quien sea… es probable que Harambe no se separara del
niño sin hacerle daño, aclaro que esto es simplemente por su tamaño y fuerza,
no por un intento malvado... Los tranquilizantes parecían una buena opción,
aunque no los utilizaron por dos razones: primero, habrían tardado mucho en
hacer efecto y en ese tiempo pudo
lastimar al niño. Segundo, porque es posible que Harambe se ahogara en
el foso si estaba inmovilizado en el agua”.
La mayoría de los grupos
defensores de animales argumentan que han existido casos anteriores en que
algún niño cayó a la fosa de algún Gorila y estos se mostraron tranquilos e
incluso protectores. Tal es el caso de Jambo, un gorila del zoológico de
Jersey, UK, quien se acerca tranquilamente a revisar a un niño de 5 años que
había caído al foso y estaba inconsciente, para luego alejarse en cuanto el
niño despertara y comenzara a llorar. Este momento lo aprovechan los
rescatistas para sacar al niño. El segundo caso que se menciona es el ocurrido
en el zoológico de Brookfield, USA, cuando un pequeño de 3 años vuelve a caer
inconsciente en la fosa de los gorilas. Esta vez una gorila hembra de nombre
Binti cargó al niño junto a sus bebés gorilas y lo llevó hasta la puerta de los
cuidadores, donde estos lo tomaron sano y salvo (Jane Goodall observa que, a su
parecer, Harambe estaba por rodear al niño con sus brazos, al igual que Binti,
pero ya no ahonda en esto).
Es importante señalar que dichos
casos tienen en común a un niño inconsciente, por lo que probablemente los
gorilas no se hayan sentido intimidados. Con Harambe, el niño estaba plenamente
consciente y aunado a la agitación de los visitantes era muy probable que el
gorila presentara señales de estrés y lastimara al niño aun sin una intención
real de hacerlo.
*****************************************************************************
Como dije más arriba, quiero
pensar que quienes tomaron la decisión de disparar a Harambe lo hicieron
pensando que era lo mejor para todos. Y si elijo pensar esto es por dos
razones: porque me veo frente a una tragedia en la que no sirve de nada lanzar
culpas, y porque trato de ser comprensiva con ellos. Algo terrible ha pasado
pero espero no ser la única que tome esto para reflexionar respecto a la
posición en la que estamos y el lugar al que podemos llegar, para esto me
parece importante analizar la escena completa: ¿por qué un niño de 5 años pudo
entrar a la fosa del gorila? Y no me refiero a la mala vigilancia parental, me
refiero a las prioridades de los zoológicos (¿estética sobre seguridad?), y
ultimadamente ¿cuál es la necesidad de los zoológicos?
En la actualidad los zoológicos
justifican su existencia con actividades de conservación, difusión, educación
ambiental, investigación y recreación. Tan sólo en los zoológicos de la Ciudad
de México se ha logrado, por lo menos, preservar poblaciones de animales en
riesgo como el Lobo Mexicano, el Panda Gigante, el Ajolote, entre otros. Mientras
esto es cierto, hay quienes dicen que el cautiverio nunca podrá reproducir las
condiciones del entorno natural para cada especie, cosa con la cual concuerdo
absolutamente. Sin embargo, cabe recordar que, muchas de las especies que se
mantienen en cautiverio (o específicamente en zoológicos), están ahí porque su
hábitat se ha visto amenazado directa e indirectamente, por actividades del
hombre (carreteras, centros comerciales, asentamientos irregulares,
contaminación) o por otros fenómenos naturales, aunque las causas en esta
segunda categoría no tienen el mismo impacto que las de la primera.
¿Los zoológicos son un mal
necesario? Evidentemente son un mal porque estamos decidiendo encerrar
especímenes que tienen derecho a una vida libre; necesarios no creo, me parece
que la reproducción en cautiverio es más exitosa en espacios menos limitados,
al igual que la investigación. Sin embargo hay que atenerse a la labor de
divulgación, no se ama, ni se cuida, lo que no se conoce; no es lo mismo ver un
tigre en fotografías que en vivo y hace mucha falta retomar contacto con la
naturaleza, enseñar a apreciar toda la gama de seres vivos existentes para
contagiar las ganas de cuidarlos.
Frente a este caso creo que lo
más importante es reflexionar acerca de la necesidad de los zoológicos ¿Valdrá
la pena seguir promoviendo su existencia? ¿No podemos abogar por la construcción
de otro tipo de actividades que acerquen a las personas a la vida salvaje sin
sacrificar tanto la comodidad y libertad de los animales? Hace mucha falta que
los expertos se manifiesten y opinen.
Y para los que se plantean un
enfoque práctico y busquen una manera de ayudar a los gorilas u otras especies
de primates, les comparto el enlace al sitio Honoring Harambe, propuesto por el
zoo de Cincinatti, y a la fundación Jane Goodall, más abajo.
Fuentes y otros sitios de interés:
Bernal Stoopen j. 2010. Impacto
de los zoológicos en la conservación de la biodiversidad. Dirección General de Zoológicos y Vida
Silvestre de la Ciudad de México. Obtenido de https://www.google.com.mx/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=7&cad=rja&uact=8&ved=0ahUKEwjAl6zO2JTNAhUPdlIKHZElBO8QFghCMAY&url=http%3A%2F%2Fwww.inecc.gob.mx%2Fdescargas%2Fcon_eco%2F2010_sem_megadiverso_pres_11_jstoopen.pdf&usg=AFQjCNGQTzg-CU9r5WkwWtH7JSAqqQkCdw&sig2=esk6oRcpflwDzaGsymDNDw&bvm=bv.123664746,d.aXo
Dónde ayudar:
